Análisis A Orillas del Duero – Antonio Machado

¿De qué trata el poema? Explicación y Significado

Comencemos anticipando que se trata de un poema largo, que exige atención pues el tema que presenta el poeta Machado, es una situación que afecta a Castilla. Y por ende a España. Es un reclamo que aún tiene vigencia. Vale la pena acotar que hay dos poemas conocidos de Machado con similar nombre que tienden a confundirse: “A Orillas del Duero” y “Orillas del Duero”. El que estudiaremos hoy es el 1º “A orillas del Duero” (Al final del análisis podrá encontrar el 2º poema).

Este 1º poema trata la preocupación del yo lírico por el problema que ocurre con las tierras castellanas. Específicamente “A Orillas del Duero”, que es un rio que pasa por Soria hasta Valladolid. Donde observa con mucho recelo que la naturaleza, los paisajes y en especial la gente de Castilla está sumida en una decadencia que está envolviendo al país.

Toda esta preocupación del hablante lírico comienza cuando sale a recorrer Soria, como un paseante, a orillas del rio Duero. Corre el mes de julio. Allí se encuentra con una visión del paisaje de Castilla y de España. Donde claramente se nota una gran diferencia entre el pasado y presente decadente que observa. Por lo que critica el respeto por el país y la falta de cultura.

Aunque el poema tiene 78 versos seguidos, vamos a dividirlo en 4 partes que permitan un mayor descanso en la lectura y por tanto una mejor comprensión. Espero que disfrutes esta obra maestra de la literatura española como lo es este poema “A Orillas del Duero” de Antonio machado. Uno de los más grandes españoles de todos los tiempos.

Poema: A Orillas del Duero

1) Mediaba el mes de julio. Era un hermoso día     1
Yo, solo, por las quiebras del pedregal subía,         2
buscando los recodos de sombra, lentamente.         3
A trechos me paraba para enjugar mi frente            4
y dar algún respiro al pecho jadeante;                     5
o bien, ahincando el paso, el cuerpo hacia adelante 6
y hacia la mano diestra vencido y apoyado              7
en un bastón, a guisa de pastoril cayado,                 8
trepaba por los cerros que habitan las rapaces         9
aves de altura, hollando las hierbas montaraces      10
de fuerte olor ¿romero, tomillo, salvia, espliego?   11
Sobre los agrios campos caía un sol de fuego.        12


2) Un buitre de anchas alas con majestuoso vuelo 13
cruzaba solitario el puro azul del cielo.                   14
Yo divisaba, lejos, un monte alto agudo,                15
y una redonda loma cual recamado escudo, y          16
y cárdenos alcores sobre la parda tierra                   17
¿harapos esparcidos de un viejo arnés de guerra?, 18
las serrezuelas calvas por donde tuerce el Duero    19
para formar la corva ballesta de un arquero            20
en torno a Soria. ¿Soria es una barbacana,              21
hacia Aragón, que tiene la torre castellana?  22
Veía el horizonte cerrado por colinas             23
oscuras, coronadas de robles y de encinas;             24
desnudos peñascales, algún humilde prado             25
donde el merino pace y el toro, arrodillado             26
sobre la hierba, rumia; las márgenes de río             27
lucir sus verdes álamos al claro sol de estío,           28
y, silenciosamente, lejanos pasajeros,                     29
¡tan diminutos! ¿carros, jinetes y arrieros?,            30
cruzar el largo puente, y bajo las arcadas                31
de piedra ensombrecerse las aguas plateadas       32
del Duero.                                                      33
El Duero cruza el corazón de roble                         34
de Iberia y de Castilla.                                    35

                                       
3) ¡Oh, tierra triste y noble,                                     36
la de los altos llanos y yermos y roquedas,             37
de campos sin arados, regatos ni arboledas;            38
decrépitas ciudades, caminos sin mesones,             39
y atónitos palurdos sin danzas ni canciones            40
que aún van, abandonando el mortecino hogar,      41
como tus largos ríos, Castilla, hacia la mar!           42
Castilla miserable, ayer dominadora,             43
envuelta en sus andrajos desprecia cuanto ignora. 44
¿Espera, duerme o sueña? ¿La sangre derramada   45
recuerda, cuando tuvo la fiebre de la espada?         46
Todo se mueve, fluye, discurre, corre o gira;          47
cambian la mar y el monte y el ojo que los mira.    48
¿Pasó? Sobre sus campos aún el fantasma yerta     49
de un pueblo que ponía a Dios sobre la guerra.      50
La madre en otro tiempo fecunda en capitanes,      51
madrastra es hoy apenas de humildes ganapanes.   52
Castilla no es aquella tan generosa un día,              53
cuando Myo Cid Rodrigo el de Vivar volvía,         54
ufano de su nueva fortuna, y su opulencia,             55
a regalar a Alfonso los huertos de Valencia;           56
o que, tras la aventura que acreditó sus bríos,         57
pedía la conquista de los inmensos ríos                  58
indianos a la corte, la madre de soldados,               59
guerreros y adalides que han de tornar, cargados    60
de plata y oro, a España, en regios galeones,          61     
para la presa cuervos, para la lid leones.                 62


4) Filósofos nutridos de sopa de convento              63
contemplan impasibles el amplio firmamento;       64
y si les llega en sueños, como un rumor distante,   65
clamor de mercaderes de muelles de Levante,        66
no acudirán siquiera a preguntar ¿qué pasa?           67
Y ya la guerra ha abierto las puertas de su casa.     68
Castilla miserable, ayer dominadora,            69
envuelta en sus harapos desprecia cuanto ignora.   70
El sol va declinando. De la ciudad lejana                71
me llega un armonioso tañido de campana             72
¿ya irán a su rosario las enlutadas viejas?               73
De entre las peñas salen dos lindas comadrejas;     74
me miran y se alejan, huyendo, y aparecen             75
de nuevo, ¡tan curiosas!… Los campos se obscurecen. 76
Hacia el camino blanco está el mesón abierto         77
al campo ensombrecido y al pedregal desierto.       78

Análisis del poema “A Orillas del Duero”

“A orillas del Duero” está dentro del libro “Campos de Castilla” (1912). En su línea patriótica Machado sigue mostrando preocupación por su país. España. Donde observa que particularmente la generación del 98 está a capa caída, está en decadencia. Es como si Machado al escribir este poema con actitud pesimista, quiere mostramos el dolor que siente por Castilla, una tierra que fue reconocida como uno de los reinos más poderosos de Europa.

Antonio Machado (1875-1939). Con un depurado estilo poético es considerado uno de los más importantes poetas españoles y de la literatura mundial. Entre muchas obras destacan; Helios, Blanco y Negro, Tierra Soriana, Índice, La Voz de Soria, La Pluma, El Sol, etc.).

DATO CURIOSO

En 1907 Antonio Machado, hace una solicitud de traslado a Soria como catedrático de francés. Dejando Madrid y todas las tertulias y bohemias literarias que tanto le gustaban. En esta nueva y pequeña ciudad castellana, su espíritu literario sufrirá un cambio inmenso en su poesía.

¿Quién en el autor? Contexto

Algunos investigadores de la obra de Antonio Machado opinan que “A orillas del Duero” fue escrito en 1910 e incluido en el libro “Campos de Castilla “ en 1912. En 1909 contrae matrimonio por amor con una joven de 15 años, Leonor Izquierdo, quien, desgraciadamente, muere en 1912. Devastado, Machado se marcha a la provincia de Jaén, específicamente a Baeza, ciudad andaluza, lugar donde nunca logro adaptarse.

Interpretación estrofa por estrofa:

Este poema podemos dividirlo en 4 partes: Del verso 1 al 12 encontramos al yo lírico pasea recorriendo las orillas del rio Soriano. Destaca elementos que lo rodean con sensaciones y colores, típica manera que usaban los modernistas. Donde al describir el recorrido nos mostrará un agreste camino y un río “el Duero”, como símbolo del pasado y presente de Castilla y España.

“Yo, solo, por las quiebras del pedregal subía,          2
buscando los recodos de sombra, lentamente.        3
A trechos me paraba para enjugar mi frente                    4
y dar algún respiro al pecho jadeante;…”

  Luego del verso 13 al 35 encontramos la historia del pasado altivo y memorable de Castilla, con la serenidad de carruajes que pasan a lo lejos por un puente.

“Un buitre de anchas alas con majestuoso vuelo   13
cruzaba solitario el puro azul del cielo.                  14
Yo divisaba, lejos, un monte alto y agudo,              15
y una redonda loma cual recamado escudo,                     16
y cárdenos alcores sobre la parda tierra …”

“…y, silenciosamente, lejanos pasajeros,               29
¡tan diminutos! ?carros, jinetes y arrieros?,                    30
cruzar el largo puente…”        

Más adelante afirma que Soria (ciudad española de Castilla y león) es una barbacana, para referirse a una fortificación cuando dice:

¿Soria es una barbacana,                   21
hacia Aragón, que tiene la torre castellana?.

Para terminar, recordando la importancia del rio Duero:

El Duero cruza el corazón de roble                        34
de Iberia y de Castilla.

En la tercera parte del verso 36 al 62; a partir de este verso comienza el lamento, “¡Oh, tierra triste y noble,” como queriendo decir lo que fuiste y lo eres ahora; terrenos baldíos, campos sin arar, sin arboledas, arroyos mínimos, decrepitas ciudades “Castilla miserable, ayer dominadora, 43
envuelta en sus andrajos desprecia cuanto ignora.”
   

 Luego acrecienta su reclamo comparando la Castilla y sus héroes con lo que es ahora:  

“Castilla no es aquella tan generosa un día,          53
cuando Myo Cid Rodrigo el de Vivar volvía,          54
ufano de su nueva fortuna, y su opulencia,             55
a regalar a Alfonso los huertos de Valencia;…

“…la madre de soldados,                    59
guerreros y adalides que han de tornar, cargados 60
de plata y oro, a España, en regios galeones,         61     
para la presa cuervos, para la lid leones.

A partir del verso 63 al 78 Ya el yo lirico, no deja duda. La nobleza de una tierra está perdida, filósofos indiferentes, el yo lirico de regreso de su viaje poético está triste. En su mente vuelve el estribillo a repetirse “Castilla miserable, ayer dominadora, 69
envuelta en sus harapos desprecia cuanto ignora”.

El poeta está consciente de la decadencia de castilla, no muestra un ápice de esperanza, esto reafirma que las posibilidades de cambio para él son casi nulas y por tanto su recelo lo lleva a temer por toda España.

Quizás buscando algo positivo en este pequeño análisis rescatamos lo siguiente: Es interesante observar como el yo lirico se despide. Ve dos comadrejas juguetonas, que aparecen y desaparecen como diciéndonos que la vida continúa, la naturaleza sigue haciendo lo suyo. A pesar de los errores cometidos, y los campos se oscurezcan, el rio siempre volverá a su cauce.

Figuras Literarias

  • Polisíndeton: “la de los altos llanos y yermos y roqueadas”.
  • Personificación: calvas por donde tuerce el Duero para formar la corva ballesta de un arquero “, “desnudos peñascales”.
  • Asíndeton: “de fuerte olor? romero, tomillo, salvia, espliego?”, «Castilla miserable, ayer dominadora, envuelta en sus harapos desprecia cuanto ignora”, «a orillas del ruedo».
  • Símil: “un monte alto agudo, y una redonda loma cual recamado escudo”.
  • Epíteto: “sol de fuego”, “azul del cielo”, “Castilla miserable».
  • Metáfora: “un pueblo que ponía a Dios sobre la guerra”.” la fiebre de la espada”, “las aguas plateadas del Duero”, “como tus largos ríos , “por colinas oscuras, coronadas de robles y de encinas».
  • Exclamación: “¡Oh, tierra triste y noble de la de los altos llanos y yermos roqueadas!”.
  • Anáfora:Castilla miserable, ayer dominadora, envuelta en sus andrajos desprecia cuanto ignora.
  • Imágenes: “Un buitre de anchas alas con majestuoso vuelo cruzaba solitario el puro azul del cielo”, “de campos sin arados, regatos ni arboledas; decrépitas ciudades”.

¿Cuántas estrofas tiene el poema? Composición y Rima

El poema está compuesto por 78 versos, aunque muchos opinan que son 76. Los versos están divididos en hemistiquios (significa la división en dos partes de un verso de arte mayor, separadas por una pausa interna, dando la impresión de que son dos versos).

Los versos tienen 14 silabas, rima consonante y están en pares; por lo que se consideran alejandrinos.

¿Cuál es la diferencia entre “A Orillas del Duero” y “Orillas del Duero”?

El otro poema escrito por Machado “Orillas del Duero”, está incluido en el libro Soledades. Investigadores opinan que este 2º poema fue escrito en Baeza en 1913, después de la muerte de Leonor.

A continuación, te presentamos el 2º poema titulado: Orillas del Duero también de Antonio Machado. (y que ha generado tanta confusión)

Poema: Orillas del Duero

¡Primavera soriana, primavera
humilde, como el sueño de un bendito,
de un pobre caminante que durmiera
de cansancio en un páramo infinito!

¡Campillo amarillento,
como tosco sayal de campesina,
pradera de velludo polvoriento
donde pace la escuálida merina!

¡Aquellos diminutos peguajales
de tierra dura y fría,
donde apuntan centenos y trigales
que el pan moreno nos darán un día!

Y otra vez roca y roca, pedregales
desnudos y pelados serrijones,
la tierra de las águilas caudales,
malezas y jarales,
hierbas monteses, zarzas y cambrones.

¡Oh tierra ingrata y fuerte, tierra mía!
¡Castilla, tus decrépitas ciudades!
¡La agria melancolía
que puebla tus sombrías soledades!

¡Castilla varonil, adusta tierra,
Castilla del desdén contra la suerte,
Castilla del dolor y de la guerra,
tierra inmortal, Castilla de la muerte!

Era una tarde, cuando el campo huía
del sol, y en el asombro del planeta,
como un globo morado aparecía
la hermosa luna, amada del poeta.

En el cárdeno cielo violeta
alguna clara estrella fulguraba.
El aire ensombrecido
oreaba mis sienes, y acercaba
el murmullo del agua hasta mi oído.

Entre cerros de plomo y de ceniza
manchados de roídos encinares
y entre calvas roquedas de caliza,
iba a embestir los ocho tajamares
del puente el padre río,
que surca de Castilla el yermo frío.

¡Oh Duero, tu agua corre
y correrá mientras las nieves blancas
de enero el sol de mayo
haga fluir por hoces y barrancas,
mientras tengan las sierras su turbante
de nieve y de tormenta,
y brille el olifante
del sol, tras de la nube cenicienta!…

¿Y el viejo romancero
fue el sueño de un juglar junto a tu orilla?
¿Acaso como tú y por siempre, Duero,
irá corriendo hacia la mar Castilla?

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2 comentarios en «Análisis A Orillas del Duero – Antonio Machado»

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