Análisis Sonatina – Rubén Darío

Explicación y Significado

Sonatina de Rubén Darío trata sobre la historia de una joven y pálida princesa de ojos azules, mostrando aspectos subjetivos e íntimos de una tierna dama desconsolada y en extremo triste. Una princesa que quiere escapar de su reino en búsqueda anhelante de un príncipe que sabe existe. Ni el oro la calma, todo el reino la irrita.

A punto de perder la paciencia. Solo quiere irse y volar. Busca su libertad utilizando la ilusión y la imaginación. Pero gracias a un hada que calla su dolor, logra calmarla, pues le anticipa la llegada en caballo volador del príncipe esperado, vencedor de la muerte, a “encender los labios con un beso de amor”.

Es un poema narrado con preponderancia en la emocionalidad de la princesa. Que se manifiesta en una carencia de amor traducida en “la princesa está triste… ¿Qué tendrá la princesa?

Poema

La princesa está triste… ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?

¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.

¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está pálida.)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,
(La princesa está pálida. La princesa está triste.)
más brillante que el alba, más hermoso que abril!

-«Calla, calla, princesa -dice el hada madrina-;
en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor».

Análisis del poema “Sonatina”

Contexto

Rubén Darío (Félix Rubén García sarmiento) fue un poeta nicaragüense que nació el 18 de enero de 1867 en Metapa ciudad que cambió su nombre por Ciudad Darío, en honor al poeta que estuvo escribiendo versos hasta su muerte el 6 de febrero de 1916 en León. Fue considerado el máximo representante del modernismo. Fue Diplomático y poeta.

Específicamente con 29 años de edad, dedica Sonatina a los anhelos de una princesa, que parece ser alguien muy cercano al poeta. ¿Su yo poeta? Destaca por la musicalidad y precisión del lenguaje. Este escrito se encuentra en el poemario de Darío de 1896 “Prosas profanas y otros poemas” Editado en Buenos Aires, en segunda edición.

Vale destacar que los poetas modernistas tomaron el modelo de la literatura francesa de su tiempo e incorporaron nuevos temas y estructuras. Es aquí donde Rubén Darío convierte esas estructuras y temas poéticos en español, “convirtiéndose” en ese máximo representante del modernismo. Llenándolo de belleza, misterio e imaginación.

Interpretación estrofa por estrofa:

1º Estrofa (Introducción y ambiente que la rodea)

“La princesa está triste… ¿Qué tendrá la princesa?”

En esta estrofa el poeta nos coloca en la tristeza de una joven adolescente, el suspiro en una bella boca dibujada como fresa, que ahora no ríe y palidece lentamente sentada en su trono de princesa. Ya no suena su instrumento y para mostrarnos aún más la tristeza, la imagen de una flor solitaria, marchitándose en un vaso. Es ella la princesa en flor.

2º Estrofa

Ahora el poeta nos abre la escena llena de un pueblo alegre y nos muestra un jardín con pavos reales, la dueña que habla seguramente vendiendo, el bufón rojo que hace brincos…Pero al instante nos lleva al rostro de “la princesa que no ríe” marcando de nuevo su tristeza en el rostro para cerrar con su alma “…que no siente”. Mientras sus ojos se pierden hacia el Oriente con la ilusión perdida.

3º Estrofa  (Desarrollo; El espíritu introspectivo de la princesa)

Esos ojos perdidos, ponen duda, en quien la mira, a que príncipe dedica tanta nostalgia, al de Golconda, China, al de la carroza argentina, o un rey de una “isla de rosas fragantes”, o en otro de “claros diamantes”, o ¿será “el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz? Nadie sabe a quién miran “la dulzura luz” de sus ojos.

4º Estrofa

¡Ay! La pobre princesa… lo tiene todo y no tiene nada. Quiere escapar volando como golondrina, mariposa, solo quiere volar bajo el cielo, luego al sol. Volar saludar, recitar versos de mayo “o perderse en el viento, en el trueno, en el mar. No le interesa estar en ese lugar.

5º Estrofa

Pasa el tiempo. Ya no le interesa nada. Ni su palacio, ni la plata, ni el halcón, ni bufón, ni nada de lo que tiene al frente. Su tristeza es tal que los jazmines, los nelumbos, las dalias, las rosas, y todas las flores de la corte están tristes por ella.

6º Estrofa

¡Pobrecita la princesa de los ojos azules! Esta presa en un palacio llena de riquezas. Vigilada por guardas, alabardas que son cien lanzas, un perro que no duerme y por si fuera poco “un dragón colosal”. La princesa es presa en su riqueza.

7º Estrofa (Cuidado con hipsipila reina griega y hypsipyla mariposa)

“¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!”
Ahora; la princesa quiere ser hipsipila, una reina griega de la isla de Lemnos, durante este reinado, Afrodita maldijo a las mujeres, como castigo con una desagradable halitosis, para que los hombres las rechazaran. Por descuidar su santuario.

Otra versión dice que hipsipila se refiere a un sinónimo de mariposa.

Hay quienes opinan que no es hipsipila sino hipsípila con acento en la i. como una palabra esdrújula.

En esta 7º estrofa el poeta refiere; “Quien fuera hipsipila que dejo la crisálida” pareciera referirse a la mariposa. Pero al investigar más nos encontramos que la palabra que refiere a mariposa es Hypsipyla con doble yy e i latina. Es el nombre de un género de insectos de la familia Pyralidae, de los lepidópteros. Son una clase de polillas. Y la que usa Rubén Darío es “hipsipila” que es la reina griega. Aquí hay una aparente contradicción. Hipsipila (reina griega) vs Hypsipyla.( mariposa)

Ahora si respetamos la oración que está en el poema “¡Oh, quien fuera hipsipila que dejo la crisálida! Pudiera referirse a Quien fuera la reina hipsipila que dejó su reino “crisálida “para maldecir con halitosis a una mujer desconocida, que robo el corazón de su príncipe. Pues en este verso también hace referencia a un príncipe que existe.

No creemos que se trate de la mariposa en la oración; “¡Oh, quien fuera hipsipila que dejo la crisálida! Pues la mariposa es Hypsipyla y la diferencia en la escritura es muy notable. No parece ser un error para la envergadura y dimensión del poeta Darío. ¿o sí?.

Nota: El término correcto es Hypsipyla. Es el nombre de un género de insectos de la familia Pyralidae, de los lepidópteros. Son una clase de polillas. Se conocen como barrenadores o taladradores. Son muy dañinos para las especies meliaceas del cedro y la caoba. .

«El Hypsipyla grandella, es una especie muy dañina para las meliaceas.»

El poeta sigue marcando la tristeza de la princesa, su debilidad que nos muestra por la palidez, en un brillante amanecer del mes de abril.

8º Estrofa (Desenlace)

La figura de un hada madrina calla a la princesa. La saca de esos pensamientos errados. Anticipándole la llegada de su príncipe, vencedor de la muerte, que en caballo con alas y espada al cinto “el feliz caballero” la adora y llega para encender sus labios con un beso de amor.

Figuras Literarias

  • Metáfora: Se refiere a un elemento comparándolo con otro y dándole una identidad. Ejemplos:
  • “Su boca de fresa”
  • “Mudo el teclado”
  • “La dulzura de luz”
  • “Boca de rosa”
  • “El trueno del mar”
  • “y están tristes las flores”
  • “Presa en sus oros, presa en sus tules”
  • “Encenderte los labios con un beso de amor”
  • Paralelismo: “La princesa no ríe, La princesa no siente,” “está presa en sus oros, está presa en sus tules”, “la princesa está pálida,” “el mudo teclado.”
  • Anáfora: Esta figura se caracteriza por la repetición de una o varias palabras en versos seguidos. Hace referencia a algo que ya se dijo:
  • “Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata, ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata, ni los cisnes unánimes”
  • “la libélula vaga de una vaga ilusión”
  • “¿Oh visión adorada de oro, rosa y marfil?”
  • Epíteto: Esta figura se caracteriza por colocar un adjetivo antes del sustantivo: “Feliz caballero”, “Caros diamantes”, “Pobre princesa”, “Vaga Ilusión”.
  • Sinestesias: (Combinación de imágenes de dos o más tipos diferentes): “Y vestido de rojo piruetea el bufón”. (Imagen visual y cinética).
  • Imágenes visuales: “La princesa está pálida en su silla de oro,” “y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor”. “Y vestido de rojo…” “Princesa de los ojos azules”. Evoca un mundo fantástico de cuentos de hadas donde hay guardias, dragones, Palacios, caballo volador…
  • Imágenes auditivas: “Mudo teclado de su clave sonora”, “Los suspiros se escapan de su boca de fresa”, “Parlanchina, la dueña dice cosas banales,”
  • Imágenes cinéticas: : “Y vestido de rojo pirueta el bufón”
  • Imágenes mitológicas y espacios exóticos: Princesa, príncipe, reyes, nelumbos, jazmines, Dalias, rosas, Pavo Real, China, Galcondas, piedras preciosas, Islas de rosas fragantes, Caballo con alas, Hadas, Dragón colosal. Alabardas, guardas, tules.
  • Aliteración: Es un recurso expresivo que consiste en la repetición de los mismos sonidos, sobre todo los consonánticos, en una misma frase. Por ejemplo: “la princesa persigue por el cielo de Oriente”. “Los Suspiros se escapan de su boca de fresa”
  • Personificación: “Mudo el teclado”, “Se desmaya una flor”
  • Símil: “Boca de rosa” Porque compara la boca con la rosa.

Composición, Rima y ritmo

El poema está compuesto por 48 versos de catorce silabas, conocidos como Alejandrinos. Con 8 estrofas que poseen 6 versos cada una. Llamadas sextinas. La rima es AACDCD. Es un tipo de estrofa frecuente en Rubén Darío. La poesía tiene un ritmo melodioso casi musical. Al enfrentarla nos encontramos que su lectura en voz alta es rápida y sencilla.

Métrica

La/ prin/ce/sa es/tá/ tris/te…/ ¿Qué/ ten/drá/ la/ prin/ce/sa?/ = 14 sílabas
Los/ sus/pi/ros/ se es/ca/pan/ de/ su/ bo/ca/ de/ fre/sa,/ = 14 sílabas
que ha/ per/di/do/ la/ ri/sa,/ que ha/ per/di/do el/ co/lor./ = 14 sílabas (13 + 1)
La/ prin/ce/sa es/tá/ pá/li/da en/ su/ si/lla/ de o/ro,/ = 13 sílabas
es/tá/ mu/do el/ te/cla/do/ de/ su/ cla/ve/ so/no/ro,/ = 14 sílabas
y en/ un/ va/so, ol/vi/da/da,/ se/ des/ma/ya u/na/ flor./ = 14 sílabas (13 + 1)

El/ jar/dín/ pue/bla el/ triun/fo/ de/ los/ pa/vos/ re/a/les./ = 14 sílabas
Par/lan/chi/na,/ la/ due/ña/ di/ce/ co/sas/ ba/na/les,/ = 14 sílabas
y/ ves/ti/do/ de/ ro/jo/ pi/rue/te/a el/ bu/fón./ = 14 sílabas (13 + 1)
La/ prin/ce/sa/ no/ rí/e,/ la/ prin/ce/sa/ no/ sien/te;/ = 14 sílabas
la/ prin/ce/sa/ per/si/gue/ por/ el/ cie/lo/ de O/rien/te/ = 14 sílabas
la/ li/bé/lu/la/ va/ga/ de u/na/ va/ga i/lu/sión./ = 14 sílabas (13 + 1)

¿Pien/sa, a/ca/so, en/ el/ prín/ci/pe/ de/ Gol/con/da o/ de/ Chi/na,/ = 15 sílabas
o en/ el/ que ha/ de/te/ni/do/ su/ ca/rro/za ar/gen/ti/na/ = 14 sílabas
pa/ra/ ver/ de/ sus/ o/jos/ la/ dul/zu/ra/ de/ luz?/ = 14 sílabas (13 + 1)
¿O en/ el/ rey/ de/ las/ is/las/ de/ las/ ro/sas/ fra/gan/tes,/ = 14 sílabas
o en/ el/ que es/ so/be/ra/no/ de/ los/ cla/ros/ dia/man/tes,/ = 14 sílabas
o en/ el/ due/ño or/gu/llo/so/ de/ las/ per/las/ de Or/muz?/ = 14 sílabas (13 + 1)

¡Ay,!/ la/ po/bre/ prin/ce/sa/ de/ la/ bo/ca/ de/ ro/sa/ = 14 sílabas
quie/re/ ser/ go/lon/dri/na,/ quie/re/ ser/ ma/ri/po/sa,/ = 14 sílabas
te/ner/ a/las/ li/ge/ras,/ ba/jo el/ cie/lo/ vo/lar;/ = 14 sílabas (13 + 1)
ir/ al/ sol/ por/ la es/ca/la/ lu/mi/no/sa/ de un/ ra/yo,/ = 14 sílabas
sa/lu/dar/ a/ los/ li/rios/ con/ los/ ver/sos/ de/ ma/yo/ = 14 sílabas
o/ per/der/se en/ el/ vien/to/ so/bre el/ true/no/ del/ mar./ = 14 sílabas (13 + 1)

Ya/ no/ quie/re el/ pa/la/cio,/ ni/ la/ rue/ca/ de/ pla/ta,/ = 14 sílabas
ni el/ hal/cón/ en/can/ta/do,/ ni el/ bu/fón/ es/car/la/ta,/ = 14 sílabas
ni/ los/ cis/nes/ u/ná/ni/mes/ en/ el/ la/go/ de a/zur./ = 15 sílabas (14 + 1)
Y es/tán/ tris/tes/ las/ flo/res/ por/ la/ flor/ de/ la/ cor/te,/ = 14 sílabas
los/ jaz/mi/nes/ de O/rien/te,/ los/ ne/lum/bos/ del/ Nor/te,/ = 14 sílabas
de Oc/ci/den/te/ las/ da/lias/ y/ las/ ro/sas/ del/ Sur./ = 14 sílabas (13 + 1)

¡Po/bre/ci/ta/ prin/ce/sa/ de/ los/ o/jos/ a/zu/les!/ = 14 sílabas
Es/tá/ pre/sa en/ sus/ o/ros,/ es/tá/ pre/sa en/ sus/ tu/les,/ = 14 sílabas
en/ la/ jau/la/ de/ már/mol/ del/ pa/la/cio/ re/al;/ = 14 sílabas (13 + 1)
el/ pa/la/cio/ so/ber/bio/ que/ vi/gi/lan/ los/ guar/das,/ = 14 sílabas
que/ cus/to/dian/ cien/ ne/gros/ con/ sus/ cien/ a/la/bar/das,/ = 14 sílabas
un/ le/brel/ que/ no/ duer/me/ y un/ dra/gón/ co/lo/sal./ = 14 sílabas (13 + 1)

¡Oh,/ quién/ fue/ra hip/si/pi/la/ que/ de/jó/ la/ cri/sá/li/da!/ = 14 sílabas (15 – 1)
(La/ prin/ce/sa es/tá/ tris/te./ La/ prin/ce/sa es/tá/ pá/li/da)./ = 14 sílabas (15 – 1)
¡Oh/ vi/sión/ a/do/ra/da/ de o/ro,/ ro/sa y/ mar/fil!/ = 14 sílabas (13 + 1)
¡Quién/ vo/la/ra a/ la/ tie/rra/ don/de un/ prín/ci/pe e/xis/te,/ = 14 sílabas
(La/ prin/ce/sa es/tá/ pá/li/da./ La/ prin/ce/sa es/tá/ tris/te)./ = 15 sílabas
más/ bri/llan/te/ que el/ al/ba,/ más/ her/mo/so/ que a/bril!/ = 14 sílabas (13 + 1)

-«Ca/lla,/ ca/lla,/ prin/ce/sa/ -di/ce el/ ha/da/ ma/dri/na;-/ = 14 sílabas
en/ ca/ba/llo,/ con/ a/las,/ ha/cia a/cá/ se en/ca/mi/na,/ = 14 sílabas
en/ el/ cin/to/ la es/pa/da/ y en/ la/ ma/no el/ a/zor,/ = 14 sílabas (13 + 1)
el/ fe/liz/ ca/ba/lle/ro/ que/ te a/do/ra/ sin/ ver/te,/ = 14 sílabas
y/ que/ lle/ga/ de/ le/jos,/ ven/ce/dor/ de/ la/ Muer/te,/ = 14 sílabas
a en/cen/der/te/ los/ la/bios/ con/ un/ be/so/ de a/mor.»/ = 14 sílabas (13 + 1)

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